Comer de tupper: cómo llevar una alimentación saludable fuera de casa

Hoy en día muchas personas, por falta de tiempo o por los turnos y horarios de trabajo, no pueden ir a comer a casa. En estos casos, la mejor forma de controlar lo que comemos y hacerlo de manera económica, sana y saludable es llevar nuestra propia comida preparada de casa.

Cada vez son más las empresas y centros de trabajo que cuentan con un espacio habilitado para comer, normalmente equipado con un frigorífico y un microondas. Esto facilita enormemente la opción de llevar un tupper, aunque es importante tener claro que comer de tupper no significa limitarse a una ensalada, un bocadillo o un sándwich. La clave está en preparar una comida completa, equilibrada y adaptada a nuestras necesidades.

Planificación y elección del tupper

Para comer bien fuera de casa es fundamental planificar. Elaborar un planning semanal con los menús y, a partir de ahí, hacer una lista de la compra ayuda a ahorrar tiempo, dinero y a evitar decisiones poco saludables de última hora.

También es importante elegir correctamente el recipiente. El tupper debe ser apto para microondas, preferiblemente de cristal, sin partes metálicas y con cierre hermético. Además, es recomendable que tenga un tamaño adecuado para no comer más cantidad de la necesaria.

Qué debe incluir un tupper saludable

Un tupper equilibrado debe incluir todos los grupos de alimentos a lo largo de la semana. Es recomendable consumir legumbres una o dos veces por semana, incluir arroz y pasta en días alternos y dar protagonismo a las verduras el resto de los días, ya sean crudas o cocinadas. Los platos deben ser variados, fáciles de preparar y, sobre todo, apetecibles para mantener la constancia.

Las verduras deberían aparecer al menos tres o cuatro veces por semana. Si se consumen en ensalada, es aconsejable llevar el aliño aparte. El arroz puede incluirse un día a la semana en la forma culinaria que se prefiera, al igual que la pasta, que puede prepararse con salsa o en ensalada. Las legumbres se recomiendan uno o dos días por semana y, si se combinan con arroz o patata, el plato será aún más completo.

En cuanto a la proteína, es preferible consumir carne o pescado en guisos o salsas ligeras, ya que preparaciones como la plancha o los fritos pierden calidad cuando se recalientan. Para el postre, lo más recomendable es fruta de temporada o algún lácteo como yogur o queso fresco. Como bebida, el agua sigue siendo la opción más saludable.

Consejos para cocinar y organizar tu tupper

A la hora de cocinar para el tupper conviene seguir algunas recomendaciones para que las comidas sean lo más saludables posible. Priorizar alimentos de temporada no solo mejora la calidad nutricional, sino que también resulta más económico. El uso de especias y aceite de oliva virgen extra ayuda a dar sabor sin necesidad de añadir ingredientes poco saludables.

Los bocadillos deben reservarse como último recurso, ya que suelen ser menos equilibrados. Preparar el tupper la noche anterior facilita la organización y evita prisas. Siempre que sea posible, es recomendable cocinar en mayor cantidad y congelar en porciones para otros días. En el caso de guisos, la olla exprés es una opción rápida y muy práctica.

Una idea divertida y motivadora es crear un “club del tupper” entre compañeros de trabajo, acordando el mismo menú para un día concreto. De esta forma se fomenta una alimentación más saludable y el momento de la comida se vuelve más agradable y social.